El giro de WhatsApp con los Estados demuestra que copiar a Snapchat no es una estrategia
Recuperar los Estados de texto tras sustituirlos por una función al estilo Snapchat demuestra que clonar el formato de un rival no sustituye a escuchar cómo usa la gente tu app.
Foto: Kristin Hardwick / Wikimedia Commons (CC0)
¿Qué haces cuando sustituyes algo que le gustaba a la gente por algo que ya tiene todo el mundo? Si eres WhatsApp, al parecer esperas unas semanas, lees el ambiente y devuelves discretamente lo antiguo a su sitio.
Una advertencia antes de seguir: la documentación de la que disponemos es un conjunto de artículos archivados de 2017, no cobertura reciente, y las fechas relativas que aparecen en ellos («el mes pasado») se refieren a principios de 2017. Tratamos el episodio como el caso de estudio que es, y nuestro argumento no depende de ninguna cifra actual.
Según informó The Next Web, WhatsApp lanzó en febrero de 2017 una nueva función de Estados que se parece mucho a Snapchat y a las Stories de Instagram. Fotos, vídeos y GIF con emojis, texto y dibujos, que caducan a las 24 horas. Llegó a costa del antiguo Estado de solo texto.
Poco después, Mashable informó de que WhatsApp volvía a incorporar la opción de texto tras las opiniones de la comunidad. Un portavoz de WhatsApp dijo que los usuarios echaban de menos una actualización de solo texto persistente, así que se trasladó a la sección «Info» del perfil, donde aparece junto al nombre de los contactos.
Copiar un formato es fácil; copiar un hábito, no
Las historias al estilo Snapchat funcionan porque la gente va a Snapchat a lucirse: un trozo del día, breve y con buena imagen. WhatsApp es otro sitio. La gente lo abre para hablar con la familia, los compañeros de trabajo y el grupo de amigos. Una línea corta que dice «en el trabajo» u «ocupado» no es contenido, es una señal. Un vídeo efímero no puede hacer ese trabajo, porque desaparece a las 24 horas y te obliga a crear algo.
Esa es nuestra lectura, y las propias palabras de la empresa la respaldan: la clave de la declaración fue «persistente». Los usuarios no pedían menos funciones. Pedían una forma barata y pasiva de decir algo que se quede donde está.
La rectificación es reveladora, y un poco demasiado limpia
Fíjate en lo que WhatsApp no hizo. No eliminó los nuevos Estados. Dijo que seguiría desarrollándolos y trasladó la función antigua a la sección Info del perfil. Nos parece un compromiso razonable, pero también un reconocimiento discreto: las dos funciones responden a necesidades distintas, y la primera versión del rediseño trató una como sustituta de la otra.
También merece la pena destacar la rapidez. Según Mashable, la opción de texto apareció primero en la beta de Android, con la promesa de llegar a todos los usuarios de Android en una semana y a iOS poco después. Las rectificaciones rápidas son buena señal, y las preferimos a una empresa que defiende una decisión durante un año.
Los equipos de producto son quienes deberían tomar nota
Ganan los usuarios, claro, aunque solo en parte: el antiguo Estado de texto vive ahora en un lugar menos destacado. Lanzar la función estrella de un rival resulta tentador cuando lo hace toda la industria, y la propia Mashable se preguntaba, con cautela, si la gente se estaba cansando de los clones de Snapchat en cada red social. Nosotros no llegaríamos tan lejos a partir de un solo ejemplo. Pero sí parece una lección clara: comprueba si tus usuarios quieren la tendencia antes de quitar lo que ya usan.
Nuestro veredicto: el giro es una buena noticia, y lo más interesante es que hiciera falta. En 2017, la sección Info era donde WhatsApp colocaba la antigua línea de texto; la app puede haber cambiado desde entonces, así que revisa los ajustes de tu propio perfil. Y si desarrollas aplicaciones, añade antes de sustituir, y escucha antes de rediseñar.
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